domingo, 21 de noviembre de 2010

Érase una vez nosotros

en 18:05
Ciertas obras vienen precedidas de una gran fama cuando aterrizan en nuestro país, y son muy esperadas por los lectores. Otras, aunque exitosas en Japón, en el momento ser aquí publicadas eran tanto desconocidas como poco interesantes a ojos vista. ¿Quién iba a decir de Érase una vez nosotros, cuyo caso fue el 2.º, que alcanzaría el puesto en numerosas estanterías que ahora ocupa? Descubrid por qué con esta reseña.



Nombre: Érase una vez nosotros
Nombre original: Bokura ga ita
Autora: Yuuki Obata
Tomos: 14 (abierta)
Años: Japón (2002-¿?); España (2005-¿?)
Revista: Betsucomi
Editorial japonesa: Shogakukan
Editorial española: Ivrea
Estado: Abierta en Japón
Precio: 6,90€ (tomos 1-7); 7,50€ (tomos 8-12); 8€ (tomos 13 y 14)

CURIOSIDADES/DATOS EXTRAS

- Cuenta con una versión animada del estudio Artland que fue transmitida en Japón entre el 3 de julio de 2006 y el 25 de diciembre de ese mismo año, y consta de 26 capítulos.

- En 2005, ganó el Premio Shôgakukan al mejor shôjo.

ARGUMENTO

La historia da comienzo con Nanami Takahashi, una chica de 15 años, dulce, tímida e insegura, en el segundo día de clases en su nuevo instituto. Mientras la mayor parte de las chicas de su clase hablan maravillas de un tal Yano, ella simplemente intenta hacer amigas. Precisamente durante la búsqueda de nuevas amistades, Nanami se acerca a Yuri Yamamoto, una antigua compañera de instituto de Yano, para preguntarle por ese chico tan adorado por sus compañeras. Al contrario de lo que se imagina, no obtendrá respuesta alguna, pues Yamamoto afirma odiarle.

Si dos de cada tres chicas de la clase se sienten atraídas por Yano Motoharu, ella es la excepción, pues lo que siente por él es algo más similar al rechazo, miedo y antipatía. Esa primera impresión no tarda en convertirse en otro tipo de sentimientos a medida que lo conoce y va advirtiendo que no es del todo como aparenta ser, y la imagen que tiene de él cambia rotundamente, pasando del odio al amor.

Nanami conocerá a través de Masafumi Takeuchi, mejor amigo de Yano, el lamentable suceso que marcó la vida de este un año atrás: la muerte de su novia en un accidente de tráfico, hecho del que se siente irremediablemente culpable.

Pese a todas las contrariedades, Nanami se armará de valor y será la primera en declararse, y cuando Yano simplemente la acepta, ella comprende que sus sentimientos no son del todo correspondidos, y prefiere no comenzar una relación con él hasta definir mejor los sentimientos de ambos. Una vez despejadas las dudas, comenzarán una bonita pero compleja historia de amor, llena de malentendidos, mentiras e inseguridades, que complicarán la relación durante su evolución.

De esta manera tan simple comienzan las vivencias de los personajes en sus años de instituto y posteriormente en su paso hacia la madurez. Sin embargo, será en su avance cuando se observe que el término “simple” se alejará de cualquier definición que se le pueda dar a la historia.

RESEÑA

En un principio, Érase una vez nosotros se presenta como una historia más de amores de instituto llena de tópicos: malentendidos, inseguridades, falta de comunicación, personajes estereotipados, etc. No obstante, conforme la historia adquiere solidez, las situaciones se complican, favoreciendo para ello la presencia de personajes muy particulares, enamorando y frustrando de un modo enormemente contradictorio, y donde los aires típicos de la misma pasan directamente a un segundo plano.

En esta obra, todo el peso argumental se halla en las relaciones entre los cuatro personajes principales: Nanami, Yano, Takeuchi y Yamamoto. Durante la historia se profundizará, en mayor o menor medida, en la vida de cada uno de ellos, y sus experiencias, juntos y separados, a lo largo de los años en los que transcurre la trama, teniendo los personajes secundarios muy poca relevancia. Los ocho primeros tomos se desarrollarán en los años de instituto, mientras en los siguientes aparecerán ya como adultos.

El hilo argumental juega con presente y pasado, utilizando con asiduidad numerosas analepsis. La trama va evolucionando conforme avanza, volviéndose más complicada y dramática, pero, al mismo tiempo, enriqueciéndose tomo a tomo y año tras año de la vida de los protagonistas. Al principio cuesta adaptarse a la manera de narrar de la autora y seguir el hilo de la historia, solucionándose una vez que el lector se habitúa y sumerge en la lectura.

Lo verdaderamente interesante de la obra es que busca mostrarse como un claro reflejo de la vida misma, obsequiando con reflexiones que darán mucho que pensar. El ejemplo más relevante tiene que ver con que las promesas y los pensamientos de un adolescente que normalmente se desvanecen con el paso del tiempo, pues no siempre está a su alcance cumplir aquellos sueños de juventud. En este mismo sentido, una de las grandes lecciones que aprenden los protagonistas es que en el transcurso hacia la madurez hay sentimientos que desaparecen o que simplemente cambian, algunos que perduran con el tiempo, y otros que evolucionan y se hacen más fuertes. Por ello, el tiempo es un factor clave para los personajes en el transcurso de la historia. Ellos, que ansían ser mayores e independientes, una vez lo son, miran atrás y por fin son capaces de percatarse de que tras el paso de los años, el pasado ha quedado como tal, y con ello una parte de sus vidas, sueños y promesas, permaneciendo en sus corazones como un recuerdo en ocasiones alegre y otras veces horriblemente doloroso.

Nanami es la típica protagonista dulce, inocente e insegura, y aunque al principio es capaz de sorprender con una actitud firme y decidida ante su relación con Yano, es el personaje que menos evoluciona con el transcurso de los años, dando vueltas sobre un mismo punto: su relación con Yano. Por su obcecación hacia el pasado, Nanami será un personaje con un carácter que, por un lado puede resultar muy humano, pero por otro, bastante irreal y exasperante.

En cuanto a Yano, es sin duda el personaje más complejo de la obra, pues presenta un carácter totalmente contradictorio. Aparentemente es un chico alegre, divertido e inteligente, que esconde sus debilidades y pesares tras una falsa sonrisa. Desde niño, con sus problemas familiares, hasta la adolescencia, ha tenido que enfrentarse a terribles situaciones que lo superan como persona, motivo por el cual se va derrumbando irremediablemente. Por ello, bien puede aparecer un Yano que actúa de forma amable, cariñosa y divertida, y viñetas más tarde, mostrar a un chico completamente distinto: frío, irresponsable y egoísta, capaz de hacer sufrir a aquellas personas que más lo quieren. No obstante, entre sus numerosos defectos, hay uno que siempre lo acompaña: “las mentiras”. Su carácter tan complejo y psicológicamente inestable causará el odio de muchos lectores y la adoración y lástima de otros, que se verán cautivados por el encanto del chico; pero, sin duda, es un personaje que no pasará desapercibido.

Por su parte, Takeuchi es todo lo opuesto a Yano, y siempre ha sentido un complejo de inferioridad frente a este último. Desde el comienzo ha estado enamorado de Nanami, y aunque intenta alejarse lo más posible de ella por consideración a su mejor amigo, sus esfuerzos se evaporan al advertir lo mucho que sufre ella por Yano, convirtiéndose en su apoyo cuando necesita un hombro donde llorar. De este modo, aparece el tan ansiado triángulo amoroso; aunque al principio es casi imperceptible, va ganando importancia conforme avanza la trama. Takeuchi se aferrará a la sola idea de que él podría hacer más feliz a Nanami, ofreciéndole su amor y amistad, sin presionarla, con el fin de que algún día ella pueda corresponderle y se dé cuenta de que él es la persona que más feliz puede hacerla. Por tanto, si bien muchos verán a Takeuchi como un personaje encantador y admirable, su obstinación hacia Nanami podrá ser catalogada de surrealista.

Y finalmente, otro de los personajes a destacar es Yuri Yamamoto, una chica que, al igual que Yano es psicológicamente inestable, y su debilidad es uno de los motivos por los que su vida se verá tan ligada a la de él. Profundamente enamorada de Yano, insistirá en conquistarlo utilizando cualquier método sin ceder en su empeño, aunque él se limite a rechazarla abiertamente una y otra vez. Yamamoto es el típico personaje que simula ser una de las piedras en camino de los protagonistas, interponiéndose entre ambos. Por ello, la chica difícilmente causará otro sentimiento que el de rechazo, pues es un personaje muy poco definido, difícil de entender y que poco tiene que aportar en la historia.

A partir del tomo 9, tendrá lugar la aparición de un nuevo personaje secundario que tomará protagonismo en la historia, Akiko Sengenji, una chica que en el pasado estuvo enamorada de Yano, y que acaba convirtiéndose en una buena amiga y compañera de trabajo de Nanami.

Érase una vez nosotros es una obra muy especial, con unos protagonistas con personalidades bastante complejas, donde cada uno es un mundo, como cualquier ser humano, y es en ello donde radica su encanto. Este es, sin duda, uno de los puntos fuertes de la obra, y al mismo tiempo su punto negativo, ya que provocará por un lado la fascinación de algunos lectores, que se enamorarán de la historia y personajes de principio a fin, pero por otro causará rechazo hacia unos personajes tan perturbadores. Otro aspecto negativo a destacar es que la historia puede antojarse como lenta, sobre todo en los primeros tomos, donde aún no se tiene claro el sentido de la misma, los tópicos son más acusados, y se desconoce qué camino puede llegar a tomar.

Señalar, por último, que el final de la historia será un factor importante a destacar, y que para muchos será incluso decisivo a la hora de definir la valoración global de la obra. No obstante, bien caben varias opciones: predecible pero esperado, atípico, trágico, etc., dependerá de cada persona el valor que proyectará en sí el final, y pese a que puede no ser del agrado de todos, no cabe duda de que mantendrá la incertidumbre hasta la última página.

En cuanto al dibujo, es sencillo pero muy bonito, reflejando exactamente lo que la historia pretende: dulzura y tristeza a grandes rasgos. Las preciosas escenas entre Yano y Nanami irradian ternura, amor y melancolía. Son tal las sensaciones que emanan de las viñetas que basta una ojeada para comprender las situaciones y emociones que tienen lugar en cada momento. El dibujo refleja claramente los sentimientos de los personajes, dando prioridad a estos y muy poca importancia a los fondos, la mayor parte vacíos y sin exceso de tramas. Se destaca también el uso de SDs en los momentos divertidos, que le dan el toque de humor justo y necesario. Además, se observa una clara evolución del dibujo desde el primer al último tomo.

La edición de Ivrea es bastante correcta, con papel blanco de buena calidad y sobrecubiertas. Algunos de los tomos contienen aclaraciones, con información extra sobre la serie y traducción. El precio varía, encontrando tomos a 6,90€ (1-7), otros a 7,50€ (8-12), y los últimos a 8€. Cabe destacar un error de imprenta en el tomo 12, donde aparecen varias páginas recortables. No obstante, de forma general, la relación calidad-precio es más que adecuada.

En conclusión, Érase una vez nosotros despertará dos impresiones totalmente opuestas: amor u odio en función del lector. No hay duda de que se trata de una obra muy especial, con un trasfondo sólido y personajes muy logrados, que gustará tanto a los amantes del género y de las buenas historias, como a todos aquellos que busquen algo más que un simple shôjo edulcorado. No obstante, debido a su complejidad y de sus personajes, no será una historia que gustará a todo tipo de lectores, sobre todo para aquellos que busquen una más fresca y sin complicaciones.

VALORACIÓN

Historia: 8,5
Originalidad: 6
Dibujo: 7
Edición: 8

REDACCIÓN: Arsénico

9 shojeros:

Miya on 11/21/2010 6:27 p. m. dijo...

Arse, la has clavado en esta reseña, yo no podría haberla hecho mejor >_<
Tienes toda la razón, es una serie especial que o gusta o no gusta, no tiene punto medio por lo desesperante que resulta la relación de los personajes. pero yo tengo debilidad por Yano, se que es un mentiroso y tiene una personalidad bipolar, pero es que la historia de Érase una vez nosotros gira entorno a él, y sin él seguramente los personajes no serían tan complejos y no le darían tantas vueltas al coco (es que Nanami ha llegado un punto que me tiene frita...)

Gran manga, es un shojo que he releido varias veces y me sigue gustando más que las primeras veces... ahora a esperar el final, que me da un miedo tremendo, aunque soy de las que piensa que tendrá un final feliz... pq despues de marear tanto la perdiz, como no lo tenga... aunque si no lo tuviera, tmb seria un punto fuerte, pero no creo, terminará "bien"

Jessy on 11/21/2010 8:52 p. m. dijo...

Yo lei de esta autora el autobus del amor... y no me gusto, demasiado ñoño, y este manga me da como la misma sensacion y no me atrevo a probarlo XP

Deirdre on 11/21/2010 9:01 p. m. dijo...

@Jessy - El Autobús del amor es de Maki Usami :) de Yuuki Obata solo se ha publicado esta obra en España

HACHI on 11/21/2010 11:48 p. m. dijo...

Me ha encantado esta reseña y os doy toda la razón. Es una obra muy especial, que o gusta o no, dependiendo del lector puede transmitir amor u odio.

En mi caso amor, le tengo muchísimo cariño y soy de las que adora a Yano y a Nanami.
Yuri Yamamoto es uno de mis personajes más odiados xd

Cada tomo que leo es mágico... no sabría describirlo... te engancha sin remedio.. los sentimientos que transmiten los personajes es como si traspasaran el papel...
El dibujo es precioso, simplemente me encanta y me tiene enamorada... a veces me sobran un poco los sd's pero no tiene mucha importancia.

Ansiosa por tener el final entre mis manos...

Kisus!!

daniela on 11/22/2010 2:09 a. m. dijo...

muy buena la reseña me encanto¡¡ o.o espero saber que pasara¡¡T.T

Silvia on 11/22/2010 2:46 p. m. dijo...

Qué buenísima reseña Arse, transmite todas las sensaciones que produce el manga.

Yo lo tengo bastante olvidado, estoy a la espera de tener el último tomo en mi poder para leerla al completo, porque en el tomo 12 ya me perdí...Y la verdad es que espero un final feliz, porque como sea trágico, a la altura de los últimos tomos, será para deprimirse, en serio XD

Nanita* on 11/22/2010 3:11 p. m. dijo...

Yo soy de las que me trasmite un odio tremendo Yano, le veo como un cobarde que no ha sabido dejar las cosas claras y mientras tiene sufriendo a la pobre Nanami... me gusta Takeuchi pero también el pobre creo que esta aguantando demasiado la indecisión de Nanami.. aunque tampoco entiendo como esta ha seguido tan enamorada de Yano por años,sin saber nada,sin verle, sabiendo que te ha dejado hay sin mas... ahora tal y como están en los últimos tomos me da que va a acabar bien.. aunque por mi parte no me gustaría que acabara así,pero bueno..

belldandy18 on 11/22/2010 4:31 p. m. dijo...

Yo me vi el anime que es muy fiel al manga por lo que tengo entendido y acabé odiandolos a todos, así que paso por completo del manga, sorry ^^u XD

Anónimo dijo...

Yo solo he visto el anime ya que el manga me da pereza y siempre me pasa lo mismo ¡¡ME PONEN DE LOS NERVIOS!! Yano con sus inseguridades y culpas, y Nanami queriendo ser mejor que la ex-novia. Me ponen muy tensa ya que la relación es extraña, al principio muy ñoña pero cada vez se van quitando las mascaras y te quedas con cara de LOL, WTF?! Pero la verdad, si no tuvieran esa personalidad enrevesada no seria lo mismo!! OSEA,ME ENCANTA!! ^-^

 

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